BCCCAP00000000000000000000739
jo e ingenio. Y, al mismo tiempo, el esfuerzo por des– arrollar su vida en todos los órdenes: científico, mate– rial, social, cultural y espiritual. El mundo ha progresa– do de un modo manifiesto y, en estos últimos años, de una forma espectacular. El trabajo como medio de vi– da y de conquista del universo crea las condiciones aptas para un mundo mejor. La ciencia y la técnica dominan hoy el universo y posibilitan el intercambio a escala internacional contribuyendo a formar con– ciencia de verdadera comunidad humana entre los di– versos pueblos. En esta línea es un hombre de acción no sólo el hombre público que realiza campañas a favor de la paz, del desarrollo y de la no-violencia, sino también el periodista que forma la opi·nión y el pensador que marca las directrices del desarrollo y de la paz. Los técnicos de la NASA son piezas clave en el triunfo de los astronautas. Para que la acción no se limite a pura biología, a movimiento mecánico o a frívolo pasatiempo ha de apuntar en la dirección de lo humano que se caracte– riza por dos elementos constitutivos: la "forma men– tis" que descubre la verdad y la "forma vitae" que la encarna en manifestaciones concretas. El Concilio precisa el concepto de la actividad humana con esta noción descriptiva: " ... la actividad humana, individual y colectiva, es decir, el conjunto ingente de tos esfuerzos realizados por el hombre a lo largo de los si– glos para mejorar su condición de vida, conside– rado en sí mismo, responde a la voluntad de Dios". (GS, 34, 1). La acción no es un fin en sí misma, está en fun– ción del hombre y de la colectividad. Si se pierde de 95
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz