BCCCAP00000000000000000000710

de la actualidad capuchina, él es quien presenta de un modo ejemplar, antes de la beatificación, la semblanza del padre Pío de Pietrelcina en el prestigioso Dictionaire de Spiritualité. No le bastó al padre Isidoro la espiritualidad vivida y cientí– hcamente estudiada. Ue su don de consejo pu<liernu gou1 Ld.m– bién las almas simples en una iglesia de Roma, donde ayudaba todos los domingos celebrando la misa, predicando la homilía y, sobre todo, oyendo las confesiones de los fieles. Sólo en los últimos años se dispensó de este servicio apostólico. V Criscuolo en su artículo Isidoro Agudo da Vzllapadierna. Pro– filo biografico e bibliografia, en la obra Clavis Scientiae (Miscellanea di studi offerti a Isidoro Agudo da Villapadierm1 in oc:casione del suo 80° compleanno. .. Roma, 1999, p. 9-30), da cuenta detallada de la actividad y cargos del padre Isidoro en el Instituto Histórico y de su inmensa producción bibliográfica. Al respecto hay que anotar que los artículos indicados como "en curso de publicación" en el Dictionnaire d'Histoire et de Géographie Ecclésiastiques han visto ya todos la luz. No así el trabajo indica– do "en preparación": Bibliografia di Sant'Antonio di Padova 1894- 1898, cuya conclusión preocupaba al padre Isidoro durante su última enfermedad. Pero el Santo, del que había escrito tam– bién en El Mensajero Seráfico Gunio 1952), quiso premiarle aho– rrándole más fatigas. "La vida de los que en Ti creemos no termina, se transfor– ma". De esta fe en la vida eterna escribía el padre Isidoro allá en 1952, indicando cuál era su deseo al iniciar una sección de reflexiones sobre "El más allá" en El Mensajero Seráfico: "Otear las regiones y perspectivas del mundo maravilloso del más allá, guiados por la revelación y la razón teológica". Ahora, casi cin– cuenta años más tarde, su alma dejaba en tierra el cuerpo, la revelación y la razón teológica, para entrar en la realidad que, 395

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz