BCCCAP00000000000000000000710
cuentra la ermita de Ntra. Sra. de la Zarza, muy venerada por sus habitantes en la fiesta del 8 de septiembre. Sus padres, Mariano y Águeda, tuvieron en total seis hijos varones, de los cuales cuatro abrazaron la vida capuchina, si– guiendo la estela marcada por su tío padre Jaime de la Puebla. A tres de ellos, Carmelo, Adolfo y Juan Francisco, les hizo mella la ejemplaridad de los misioneros y se embarcaron rumbo a Venezuela. Cursó los primeros estudios en Montealegre y Castroverde, acompañando siempre a sus padres, unos trotamundos forzosos dedicados a la enseñanza en las escuelas de la geografía caste– llano-leonesa. Con un bagaje óptimo de conocimientos humanos y 11m1 esmerada preparación religiosa, bebida en el ambiente familiar, ingresó en el Seminario Capuchino de El Pardo para iniciar la etapa de formación en humanidades (1925-1930) . Quince años de edad tenía cuando comenzó el noviciado en Bilbao, el 15 de agosto de 1930. Terminado el tiempo de prue– ba, hizo la primera profesión el 13 de septiembre de 1931. Los años siguientes transcurrieron en los colegios de Mon– tehano y León, estudiando las disciplinas filosóficas (1931 - 1934) y la teología (1934-1938). Profesó de votos perpetuos el 11 de junio de 1936 y coronó su carrera sacerdotal recibiendo las órdenes sagradas en Palencia, el 6 de febrero de 1938. La orientación del trabajo profesional de sus padres había creado en el seno de la familia un ambiente propicio para el estudio, y el libro entre las manos se había convertido <:'TI ,wl juguete» de su infancia. Estas costumbres dejan su marca: el doctorado en teología por la Universidad de Salamanca y la 349
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz