BCCCAP00000000000000000000710

Julio Tiempos revueltos, con ruido de cañones y campos sembra– dos de uniformes militares, dieron la bienvenida a la inaugura– ción de su vida sacerdotal. Incorporado a filas, se vio obligado a deambular como capellán militar por los frentes de Teruel y Valencia, desde diciembre de 1937 hasta agosto de 1938. Ter– minada la Guerra Civil, reanudó su vida conventual. En 1941 fue destinado al convento de Bilbao, permaneciendo en el mismo escasamente un año, dedicado a la predicación. Los cuarenta y cuatro años posteriores de su vida se resumen en la actividad misionera, desarrollada en tierras venezolanas, concretamente en el Vicariato Apostólico del Caroní. Llegó a la misión el 8 de marzo de 1942, integrado en la expedición de febrero de dicho año, y en compañía de otros siete religiosos de la Provincia de Castilla. Destinado provisionalmente a Luepa, pasó, sin embargo, varios meses en Santa Elena del Uairén realizando suplencias y colaborando en las actividades de la misión. En noviembre pasó a Kavanayén como encargado para el inicio de las obras del centro misional y, en octubre de 1943, fue elegido para desempeñar los cargos de cuasipárroco y superior. De esta manera se explicitan en las crónicas misionales las acti– vidades de los hermanos afincados en Santa Teresita de Kava– nayén, el 5 de agosto de 1942: Fundador: R.P. Cesáreo de Armellada. Superior: R.P. Eulogio de Villarrín. Director de obras: R.P. Víctor de Carbajal. Y como ha sucedido en tantas ocasiones, el improvisado arquitecto Ángel Valladares (Víctor de Carbajal) dio a luz una bellísima construcción, sin más armas que su ingenio y su traba– jo. Personas entendidas en la materia consideran la fachada de 252

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz