BCCCAP00000000000000000000709
Diferentes facetas podemos contemplar al hacer un recuento de las actividades desarrolladas por el P. Alfredo: en América fueron los ministerios parroquiales los que consumieron la mayor parte de su tiempo. Tuvo una vida muy floreciente el colegio para niños, abierto por él en la ciudad cubana de Bayamo. En Portugal colaboró con otros hermanos en las gestiones para conseguir las fundaciones de Barcelos y Oporto, siendo también, durante algún tiempo, capellán del hospital de la Misericordia, de Barcelos, y prestando sus auxilios espirituales en otros centros. En España se vio obligado a llevar una vida retirada, a causa de sus dolencias, con muy poco contacto con los hombres y sí mucha relación con Dios mediante sus prolongados ratos de oración. El P. Alfredo fue un hombre de carácter algo retraído y poco dado a la conversación, notas que se acentuaron en la última etapa de su vida, a causa, quizá, de sus dolencias. Fue, sin embargo, un religioso caritativo, obediente, amante de nuestras leyes y de la observancia regular. Durante su enfermedad dio testimonio de una profunda vivencia espi– ritual dedicándose asiduamente a la oración vocal y pasando muchas ho– ras en el coro en fervorosa contemplación. BIBLIOGRAFÍA: BOP 12 (1959) 83 s; AO 75 (1959) 206; Leite 510 etc. 492
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz