BCCCAP00000000000000000000682
164 « ... el Señor me dio hermanos» capuchina; finalmente sus trabajos ministeriales en la parroquia, la asistencia a los enfermos, y, por último, la dirección de la congrega– ción, habían agotado ya sus fuerzas. ¡Sufría! Y sufría en silencio. Reseñas históricas de la época di– cen «que en sus últimos años las virtudes brillaban en él de un modo extraordinario y parecía abrasarse en deseos de morir para estar con Cristo». Se dice que un día paseando por la huerta, cre– yendo estar solo, se le oyó decir: «¿Cuándo será, ¡oh Dios mío!, que me querréis para Vos?». Esta llamada definitiva, no tardará en llegar. En 1870 sufría un ligero ataque de apoplejía del que pareció quedar enteramente recuperado pero que era el anuncio de su muerte. Esta acaeció el 27 de febrero de 1871, celebrando la Eucaristía con el fervor que le caracterizaba, juntamente con las hermanas de la comunidad de Barcelona, en el mismo momento de la consagración. Tenía 59 años de edad y 44 de vida religiosa. ¡Toda una vida entregada por entero al Señor! El legado del padre Josep Tous El padre Tous había legado, corno único testamento, el ejemplo de sus virtudes y de su vida apostólica. De sus escritos podernos extraer las virtudes que caracterizaron su vida interior: un profundo amor al silencio, al recogimiento interior y a la vida de oración. Era éste su terna predilecto cuando hablaba a las hermanas, y su recomendación más frecuente en los momentos difíciles. Su obedien– cia pronta, que tantos sufrimientos le había deparado en los últimos años de su dirección al frente de la congregación, y que el Señor le había premiado con creces. Su caridad generosa, sin límites. Su profundo amor a la pobreza rehuyendo todo lo superfluo, fiel toda su vida a la norma de austeridad y sencillez aprendida en su rudo noviciado capuchino y que quiso fuera el sello de su obra. Su gran laboriosidad, acudiendo allí donde su consejo y presencia se hacían necesarios, pese a su delicado estado de salud. Su prudencia y soli– citud en la búsqueda del querer divino obrando solamente cuando estaba totalmente persuadido de haber descubierto la voluntad de Dios, lo cual puede explicarnos su lentitud en algunos momentos,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz