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628 ((ALVERNIA» debe ser una oración vocal, íntegra, continua. Vocal, esto es, distintamente pronunciado, no es una oración sólo mental. Por tanto. se falta más o menos mutilando. sincopando, balbuciendo... Integriclad.-Se debe rezar vocalmente todo, sin omitir parte alguna. La omisión será grave o leve según la cuantidad de la materia.. Cuando se re– za alternativamente con otros, sea en privado, sea en coro, es necesario evitar la precipitacion, no atropellarse, no empezar los unos antes que ter– minen los otros, no prolongar demasiado las pa– labras o silabas, formando lo que se suelen lla– mar colas... Continuidad.-Se debe rezar sin interrupción, según las horas y tiempos determinados. Inte– rrumpirlo sin causa, alguna, aunque sea priva– damente, es una falta. Por una causa razonable, honesta, se puede interrump:r sin culpa. Los li– bros de Moral y Liturgia determinan cuándo, có– mo y por qué se puede interrumpir el rezo. b) Con respecto al corazón, el Oficio se debe rezar con intención y atención. Con intern·1ón, por lo menos general y virtual, de alab2r a Dios y cumplir con la obligación. El que deliberada– mente va al coro. toma el breviario. etc., implí– citamente tiene siempre intención suficiente para rezar el Oficio. Con atención.-Esta, en la práctica, es más im– portante y quizá la más descuidada. La aten– ción puede ser externa e interna. La atención externa, cuando se excluye toda obra incompati– ble con el rezo. Esta es absolutamente necesaria, y bastaría. para evitar el pecado grave; pero es muy poco para la perfección de la obra divina. Se requiere la interna, que consiste en el acto del entendimiento, que advierte lo que se ha– ce (159). Es triple: material o superficial, que se concreta sólo a proferir bien las p::tlabras sin error material; literal, Que atiende al significado y sentido de las palabras. Esto será posible sólo a los que las entiendan; los que ignoran el latín (159) Cfr. II. II'.lc, q, LXXXIU, art 13.

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