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DÍA VIlI.-«DIES IMITAT!ONIS ET AMORIS)) 617 funtos, que no ponen óbice. La práctica de la Iglesia así lo confirma, porque no permite por muchos estipendios una sola Misa, sino tantas cuantos sean los estipendios. Pero dejemos estas disputas a los teólogos y hablemos de las dis– posiciones que se rc:quieren para oír o celebrar con perfección la santa Misa. III. COl\10 SE HA DE OIR LA SANTA MISA 15. I. Por parte del cuerpo.-Se requiere de– cencia, modestia, as20, reverencia... Estamos en la casa de Dios, asistimos al banquete eucarís– tico, al tremendo sacrificio, a la representación y memoria de lo. Pasión del Señor. Es el acto religioso por excelencia con que honramos a nues– tro buen Padre que está en los cielos; luego es necesario que nuestro cuerpo esté limpio y asea– do, que nuestra posición sea modesta, que nues– tra reverencia sea respetuosa, que todo nuestro continente externo diga que estamos en la pre– sencia de nuestro Dios... 16. II. Por varte del alma.-El alma es la parte principal que debe tomar parte activa en la audición de la santa Misa. Se requiere la in– tención y atención de la mente: a) La inten– ción, si uno va a la iglesia, se supone que tenga recta intención de cumplir con el precepto o de asistir al sacrificio. b) La atención puede ser ex– terna e interna. La externa es no hacer una cosa incompatible con la audición de la Misa. Esta se requiere para cumplir absolutamente con el precepto. La ínterna aplica su ánimo a las co– sas que hace el sacerdote... Puede ser a las pala– bras y acciones, a la significación de las mismas y a los misterios que representa: a Dios, a las verdades eternas; rezar preces, oraciones, etc. Pa– ra conservar la atención interna y :fomentar la devoción hay diversos métodos y prácticas... 17. 1. 0 Acompañar las accíones del sacerdote, sirviéndose de un libro o devocionario que expli- «ALVERNIA)) 40

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