BCCCAP00000000000000000000622
272 «ALVERNIA)) los ángeles al seno de Abrahán. Murió también el rico, y fué sepultado en el infierno. Estando en los tormentos, elevó sus ojos al cielo y vió a distancia a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y, clamando, dijo: -Padre Abrahán, ten misericor– dia de mí y manda a Lázaro que moje la extre– midad de su dedo en agua y venga a refrigerar mi lengua, porque me abraso en esta llama. Y Abrahán le respondió: -Hijo, acuérdate que re– cibiste bienes en tu vida y Lázaro recibió males; ahora éste se goza y tú sufres, y en estas cosas, entre nosotros y vosotros hay un grande caos; de tal modo, que no podemos pasar allá ni vosotros venir acá. Y dice: -Te ruego, Padre, que le en– víes a casa de mi padre, porque tengo cinco her– manos, les avise que no vengan a este lugar de tormentos. Y le responde Abrahán: Tienen a Moisés y los Profetas; que los oigan. Y contesta el rico epulón: -No, Padre Abrahán, porque si algunos de los muertos fuere a ellos, harán peni– tencia. Y Abrahán le contesta: -Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco creerán si al– guno de los muertos resucitare» (1). En esta parábola se manifiesta bien a las cla– ras la ciudad del gozo y del dolor, el estado de los bienaventurados y de los condenados, los que gozarán con el mendigo Lázaro y los que sufrirán con el rico epulón. Hay algunos modernos que dicen que no se debe meditar en estos asuntos aterradores, tristes y dolorosos; que se deben preferir los amorosos. sentimentales, los temas que ellos llaman de ac– tualidad. Es cierto que la palabra infierno hace es– tremecer de espanto·, que su consideración ate– rra: pero es un dogma cierto e infalible. Es pre– ferible descender en vida con la consideración. que no después de la muerte con la realidad; pensemos en el tiempo lo que no queremos su– frir en la eternidad. Las verdades eternas son de todos los tiempos y de todas las personas. El Evan– gelio no envejece jamás. Jesucristo es de ayer, de (1) LtlC., XVI, 19 y s!gs.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz