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CAP. II.-ESTADÍSTICA MISIONAL 501 683. Debe inculcarse su conveniencia. - Debe además incul– carse a los aspirantes la necesidad o, por lo menos, la gran con– veniencia de hacer estas estadísticas, que tanto sirven después para la historia de las misiones, etc., aconsejándoles que anoten cuidadosamente todos aquellos datos que les parezcan interesan– tes, como número de misioneros, de auxiliares, de catequistas, de templos, de capillas, de escuelas, de casas, de obras de benefi– cencia; número de alumnos que asisten a las escuelas, de enfer– mos asistidos en los hospitales, de pobres en los asilos de benefi– cencia; número de católicos, de catecúmenos, de bautismos, de comuniones, de casamientos, de defunciones, etc., etc. La Cartografía y la Estadística serán dos medios poderosos y fáciles para que los misioneros puedan apreciar y demostrar in– tuitivamente el estado de sus misiones. ARTICULO III ELEMENTOS DE LA ESTADISTICA MISIONAL 684. Para la comprensión rápida y clara del estado de la Mi– sión tiene importancia conocer bien y disponer ordenadamente los elementos constitutivos de la estadística misional. Indicamos los más necesarios, según el orden en que deben colocarse. l.º Los presupuestos.-Fuera de los datos o cifras estadísticas es necesario indicar algunas noticias que se llaman presupuestos. Comprenden el nombre de la misión, del Instituto al cual está confiada, la superficie del territorio, la situación geográfica, el cli– ma, la división política y un brevísimo bosquejo histórico de la misma misión. 2.º Los habitantes.-La primera categoría o elemento de la estadística propiamente dicha son los habitantes de la región, em– pezando por los paganos y continuando con los herejes, cismáticos, catecúmenos y católicos: extranjeros, indígenas y de procedencia mixta. Si en alguna región las religiones no cristianas son distin– tas y numerosas, pueden también indicarse; v. gr.: islamismo, ju– daísmo, budismo, confucionismo, etc. Es necesario determinar con exactitud el término catecúmeno, para evitar confusiones. 3.º Mutaciones.-A continuación, inmediatamente pueden no– tarse las variaciones en el número de los católicos del país, te– niendo en cuenta las causas de donde proceden, si por conversio– nes, defunciones, emigración o inmigración. De este modo salta a la vista el incremento o disminución de los fieles de un año para otro.

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