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500 P. III.-MISIONOLOGÍA DESCRIPTIVA todo, generalmente, se usa poco. En segundo lugar, se pueden ha– cer esquemas, diagramas y gráficos muitiformes con las cifras correspondientes y las explicaciones necesarias (7). Este método es más usado y ofrece una intuición fácil, rápida y de conjunto. 680. ¿Quién debe hacerlas?-Nadie mejor que los mismos mi– sioneros, pues tienen a la vista los datos, y como testigos ocula– res, son más dignos de crédito que cualquier otro. El Derecho ca– nónico ordena a los vicarios y prefectos apostólicos, en el ca– non 300, lo siguiente: «Ad normam can. 340 vicarii ac praefecti apostolici tenentur obligatione Sedi Apostolicae exhibendi plenam accuratamque relationem de suo quisque pastorali officio, deque omnibus quaecumque ad statum vicariatus vel praefecturae, ad missionarios, ad religiosos, ad populi disciplinam, ad scholarum frequentiam, ad fidelium denique ipsorum curae commissorum sa– lutem quavis ratione pertineant; quae relatio scripta esse debet et subscripta tum ab ipso vicario aut praefecto tum ab uno saltero ex consilio, de quibus in can. 302, 8 II. Imo etiam sub cuiusque anni exitum ad Sanctam Sedero mittant elenchum seu numerum conversorum, baptizatorum annuaeque sacramentorum adminis– trationis una cum aliis notatu dignioribus.» Según estas disposiciones, los superiores de las misiones res– pectivas están obligados a presentar los datos estadísticos y las relaciones anuales o quinquenales que sirvan para darse cuenta del estado de la misión. Para lo cual es necesario que cada misio– nero tenga bien anotados todos los datos. Con los datos de las estadísticas particulares enviados a la Congregación. ésta hace las estadísticas generales que periódicamente suele publicar. 681. Cuándo deben hacerse. - Las generales, cuando se dis– ponga de datos suficientes. Las parciales deben hacerse con frecuencia y siempre que haya variación notable en las cifras. Los datos deben anotarse, a ser posible, diariamente, con todo cuidado y exactitud, pues no conviene fiarse de la memoria, sobre todo tratándose de números. De esta manera y con poquísimo trabajo, podrá después disponerse en regla la estadística, cuando se crea conveniente o cuando los superiores lo exijan. 682. Debe enseñarse a hacerlas.-A los aspirantes a m1S1one– ros debe enseñarse el modo de hacer una estadística y los méto– dos que pueden utilizar, para que después no encuentren dificul– tades en una cosa que, de suyo, es tan fácil. (7). Cfr. CAO.ALETTI, O. C., p 76.

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