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CAP. V.-EDAD CONTEMPOfü\NEA 469 católicos de sus derechos civiles. Esto, no obstante, la misión fué aumentando y Uganda ha sido llamada con razón, desde el punto de vista cristiano, la joya de toda eL Africa (25). Por el mismo tiempo, 1878-79, se extendieron los Padres Blancos por Tanganica y Nyassa, donde trabajan también los misioneros montfortianos. En Dar-es-Salaam y en las islas Seichelles tienen florecientes mi– siones los capuchinos suizos; el vicariato de Mogadiscio está con– fiado a los Frailes Menores de la provincia de Milán; en la Soma– lia inglesa, dependiente del vicariato de Arabia, trabajan los capuchinos, lo mismo que en la Somalía francesa, que desde 1914 forma la prefectura de Djibuti. En Abisinia o Etiopía estaban cerradas las puertas a las mi– siones, hasta que Propaganda, en 1788, envió al obispo Jorge Egziabeher, acompañado del P. Miguel Angel Pocelli, que fué matado por los herejes en 1796. En el 1838 el lazarista José Sapeto pudo establecerse en Adua, y el año siguiente fué erigida la pre– fectura apostólica de Abisinia, confiada a los lazaristas, teniendo así principio la gloriosa misión del B. Justino de Jacobis (1839- 1860). Algunos años antes de la muerte de este ilustre apóstol había comenzado la persecución de la cual fué víctima el etiópico B. Ghebra-Michael, martirizado el 1855 y beatificado en 1927. El gran apóstol de la región Galla en la Etiopía meridional fué el capuchino Cardenal Massaia, que trabajó con celo incansable desde el 1846 al 1880, superando grandes dificultades y duras pruebas procedentes del Islam, de los herejes y de la política (26). Le su– cedieron en el vicariato otros dos ilustres misioneros capuchinos, Taurino Cahagne y Andrés J arosseau, que continuaron y aumen– taron su obra. La Eritrea fué constituída definitivamente colonia italiana en el año 1894; en el mismo año fué erigida la prefectura, confiada a los capuchinos, cuyo primer prefecto fué el ilustre P. Miguel Carbonara; en 1911 se elevó a vicariato. En 1930 se constituyó la jerarquía oriental con el nombramiento de Mons. Chidané-Marian Cassa, Ordinario de los católicos etiópicos de rito oriental. En el año 1919 se erigió en la Ciudad del Vaticano el Pontificio Co– legio Etiópico. Las misiones, no obstante que sean obstaculizadas por el clero monofisita y por los musulmanes, han prosperado con– siderablemente. Después de la ocupación italiana (1936), la Eri– trea, la Somalía y la Etiopía fueron unidas bajo el nombre de Africa Oriental Italiana, cuyo territorio fué dividido en varios distritos eclesiásticos en 1937, confiados a diversos Institutos ita– lianos, expulsados de allí con motivo de la última guerra mundial. (25) Cfr. BAUDRILLART, O. C., p. 571. (26) Cfr. CARD. ;\1ASSAIA, I miei trcntacinque crnni di _'viissionc ncll'Alta Etiopía, Memorie storiche, Roma-Milano, 1885-1895.
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