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458 P. III.-MISIONOLOGÍA DESCRIPTIVA denar. Pero aJgunos movimientos nacionalistas son claramente exagerados, no reparan en la licitud de los medios, y, a veces, pre– fieren la independencia política a la religión católica. Es necesario persuadir a los indígenas que el misionero, aunque extranjero por nacionalidad, lleva una misión sobrenacional, universal, católica, esto es, plantar la Iglesia de Cristo, la cual no debe ser extranjera en ningún lugar; porque es la Sancta Mater Ecclesia que abraza a todos sus hijos, que son todos los habitantes de la tierra. II.-EXPANSIÓN MISIONERA CONTEMPORÁNEA EN TODO EL MUNDO. Al movimiento misional que se ha despertado en los últimos tiempos en los países católicos, corresponde también la expansión misionera en las cinco partes del mundo. Roma es el centro pro– pulsor y director de esta nueva era de las misiones. Enemigos formidables se oponen a la marcha triunfal de conquista espiritual, pero la fuerza intrínseca de la catolicidad de la Iglesia no des– aparecerá. I.-Misiones en Europa. Hasta la segunda guerra mundial (1939) trabajaban misioneros católicos en los países del Oriente de Europa, infestados por la herejía y por el cisma. En Rusia, antes del régimen soviético, en Bulgaria, Rumanía, Grecia y demás países balcánicos hay esta– blecidas circunscripciones eclesiásticas, que dependen de la Sa– grada Congregación de Propaganda Fide o de la Congregación pro Ecclesia Orientali. En Turquía hay también varias misiones encomendadas a di– versos Institutos, donde si no se consigue todo el fruto que sería de desear, es debido al fanatismo musulmán y a las dificultades de los gobiernos. El artículo 70 de la Constitución turca del 20 de abril de 1924 garantiza la libertad de conciencia, pero no men– ciona la libertad de culto. La religión oficial es el Islam. Antes de la guerra mundial los capuchinos ejercitaban el apos– tolado, ayudados del clero secular, en Grecia y el Dodecaneso ; en Albania eran dignas de notarse las misiones volantes de los jesuítas; existían distritos eclesiásticos de misiones en Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Yugoslavia e Islandia, donde la Iglesia gozaba de libertad y contaba con el favor de la autoridad civil (9). Hoy el comunismo ateo, no sólo impide la acción misionera. sino que persigue la religión y quiere hacerla desaparecer por la violencia. En varias naciones europeas avanza, pero no en todas; (9) Guida ddle Miss. Catt., pp. 351-365.

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