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CAP. IV.-EDAD MODERNA (SIGLOS XV-XVIII) 451 mente, hasta el fin del siglo XVIII pertenecía al obispado de la Gu– yana, después al de Baltimore (1808). En 1818 Trinidad fué decla– rada sede del extenso vicariato que comprendía la Guayana bri– tánica y varias islas de las. Antillas inglesas. En 1850 el Vicariato de Trinidad fué elevado a Arzobispado, con el nombre de Port-d'Espagne, y confiado a los dominicos. Sufra– gánea de Port-d'Espagne es la diócesis de Roseau, cuyo territorio comprende varias islas en las pequeñas Antillas. Al fin del siglo xvn, Guadalupe y otras islas adyacentes estaban ya completamente evangelizadas. En el 1635 se constituyó un Pre– fecto Apostólico americano para las misiones dominicas ; más tarde llegaron también los capuchinos (1645), los jesuítas (1650) y los carmelitas (1680). En 1819 se confió esta isla a los PP. del Espíritu Santo. Dominicos y capuchinos iniciaron la evangelización de la Mar– tinica apenas se establecieron los franceses en 1635. En 1654 se añadieron los jesuítas, y hacia el fin del siglo XVII era ya católica. En 1819 Propaganda Fide confió la isla a los PP. del Espíritu Santo. En las Antillas holandesas, llamadas comúnmente Colonia de Curai;;ao, los holandeses, al conquistarlas (1635), persiguieron a los católicos. Durante el siglo XVIII, misioneros de varias Ordenes y sacerdotes seculares obtuvieron la facultad de poder ocuparse de los católicos que aún se hallaban en aquellas islas. El Nuncio apos– tólico de Bruselas, en el siglo XVIII, tenía la jurisdicción sobre las colonias holandesas de América. En 1773 se nombraba como pre– fecto apostólico un sacerdote flamenco, y en 1776 un minorita, coad– yuvado por los franciscanos de la Provincia holandesa-flamenca. El actual Vicariato de Curac;ao fué erigido el 20 de septiembre de 1842 y confiado a los dominicos de la Provincia de Alemania Inferior. La América del Sur fué toda evangelizada, y la Iglesia jerár– quicamente constituída y organizada en el siglo xvr. La conquista €Spiritual fué rápida y casi total. Quedan solamente algunas regio– nes de indios, en las cuales trabajan misioneros de varias Orde– nes y naciones, bajo la jurisdicción de Propaganda. 631. Decadencia misional.-El gran florecimiento de las misio– nes en los siglos XVI y xvII siguió durante la primera mitad del siglo XVIII; pero en la segunda mitad sufrieron un rudo golpe con la supresión de la Compañía de Jesús (1773). Algo más tarde, la Revolución Francesa (1789) vino a dar otro golpe mortal a las Mi– siones, atacando a las Ordenes religiosas que las sostenían; ejem– plo que, seguido después con pequeños intervalos de tiempo por otras naciones, vino a privar el campo misional de muchos opera– rios evangélicos. Añádense a esto las grandes dificultades que en– contraban los misioneros para penetrar en algunos países de Mi-
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