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446 P. III.-1\HSIONOLOGÍA DESCRIPTIYA 625. En el Norte de Africa es conocido el apostolado de los trinitarios, mercedarios y lazaristas en la asistencia y redención de los cautivos cristianos (49). Más tarde, capuchinos francesps acompañaron la expedición de Isaac Rasilly hacia el 1624. Los ca– puchinos andaluces, con la aprobación de Propaganda. se estable– cieron en JVIámora. Melilla v Pefi.ón Vélez. También los francis– canos de la provincia bética ;e dedicaron al apostolado en Marrue– cos, donde fué martirizado el Beato Juan del Prado de el 1631. Una relación del 1705 dice que los franciscanos poseían residencias. iglesias, hospitales y socorrían gran número de cau– tivos. 626. Los nrimeros contactos del catolicismo en 11Iadagascar datan del 1613, cuando llegaron algunos jesuítas en la:'i naves por– tuguesas. En el 1643 fué un sacerdote secular. y en 1618 los laza– ristas, que permanecieron allí por treinta ali.os . Renovaron repe– tidas veces sus tentativas para estabkcerse en la grande isla du– rante el siglo xvrrr, pero sus esfuerzos obtuvieron escaso resulta– do. Los misioneros lazaristas pasaron hacía el 1665 a la isla Re– unión, y en 1722 a la isla Mauricio. ~ IV.-LAS MISIONES DE LA INDIA y DEL TIBET. 627. Bibliografía.--BERTH.\ND: La 1Wissir!n du Maduré, Paris, 1847-;i-lc.·– CoURTENAY: Le Christirwisme cm Ceylon, Parb, rnoo.-G. GoYAU: Les Mis– sions derruis la création de la Propaganda jusqu'á la fin dti XVII JO si,,cle, en DESCAMPS: o. c., pp, 452 y sigs.-JANN, o. F. J\L Cap.: Die kath, Mis– sionen in Indien, China und Jav:1n .. ., Paderborn, ln15.-LAUNAY: Histoire des Missions de l'Inde, Paris, 1898.-L. LEnJMENS: Geschichte der J?ranzis– kanermissionen, I\Tünster, HJ29. - l\'IACLAGAN: The J esuits and the Great Mogul, London. 1932. - I\TONTALEAN: º· c., pp. 528-536. - C. TERZOIUO, O. F. M. Cap.: Le Missioni dei Minori Cappuccini. Sunto storico, vol. VIII. Indie Orientali. Prima parte: Surate-Madrag-Pondichery-Tibet, Roma, 1932. En 1637 se creó en la India el primer Vicariato Apostólico in– dependiente del Patronato portugués, al cual siguieron otros tres. Durante aauel si11lo se consagraron también cuatro obispos indí– ~enas: en 1637, Mateo de Castro, primer vicario apostólico de Bi– japur y Golconda; más tarde, su sucesor, Custodio de Pinho; en el 1663, Aleiandro de Campo, y en el 1671, Tomás de Castro, Vi– cario Apostólico de Canara. Las misiones de la India, no obstante las controversias de los ritos malabares y los conflictos jurisdic– cionales entre los misioneros de Pronaganda y los del Patronato portugués, continuaron progresando hasta la mitad del siglo XVIII. (49) Cfr. MELC'HOR GARCÍA !NAVARRO, o. d. M., Redenciones de cautivos en Af1iC(l (1723-1725), Ed. lVI. VÁZQUEZ, o. de M., Madrid, 1946.

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