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CAP. III.-EDAD MEDIA (SIGLOS v-xv) 407 565. Métodos misionales en este periodo. - Muchos de los evangelizadores de este período fueron hijos de San Benito (490- 343) y de las Ordenes monásticas que se derivan de la benedictina. Los monjes benedictinos levantaron numerosos monasterios en Europa y los transformaron en verdaderos centros de apostolado, de educación eclesiástica, de estudio y de trabajo. Los misioneros de este primer período de la Edad Media tenían un especial cuidado de estudiar las costumbres, los ritos y gustos de los pueblos que iban a evangelizar. Procuraban identificarse con ellos en su modo de vivir, para irse ganando poco a poco sus voluntades, enseñándoles primero algunas artes útiles de los pueblos civilizados, aprendiendo su lengua, etc. Y, una vez que habían logrado captarse la benevo– lencia de los indígenas, comenzaban con mucho tino a instruirles en el Evangelio, y a inculcarles la necesidad de bautizarse y de recibir el cristianismo. Pronto se dieron cuenta también de que la profunda venera– ción y obediencia que aquellos pueblos profesaban a sus reyes, les podía servir grandemente en su más rápida conversión, y así ponían sumo empeño en convertir primero al rey, para que des– pués los súbditos entraran, con su ejemplo, más fácilmente en la nueva doctrina, como sucedía casi siempre. Este fué el método usado por San Leandro con Recaredo, por San Remigio con Clo– doveo, por San Agustín con el rey de Kent, por San Adalberto con San Esteban, y otros ejemplos que pudiéramos citar, y que enseñan a los misioneros cómo deben aprovecharse de todas las circunstancias favorables, del conocimiento de las costumbres y hasta de las supersticiones de los países que evangelizan, para más fácilmente lograr su conversión (24). ARTICULO II iEGUNDO PERIODO: MISIONES DE LAS ORDENES MENDICANTES EN ASIA Y AFRICA. (Siglos XIII-XV.) 566. El espíritu misional, algo decaído, recibe alientos con la fundación de las dos grandes Ordenes de franciscanos y dominicos, Ordenes misioneras por excelencia, que dan un grande impulso misional a la Iglesia durante este período. Las misiones católicas tienen por objetivo especial los pueblos de Africa y Asia, donde (24) Cfr. AMANDO DER MEN'S BROUGGHE, Método misionero histórico, en BibHo– theca Hisp. Miss., t. I, pp. 41 y sigs.

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