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4(1':l: P. III.-MISIONOLOGÍA DESCRIPTIVA serie de reyes verdaderamente cristianos, bajo los cuales progre– só considerablemente el cristianismo (lti). La primera evangelización de Noruega se debe a los monjes misioneros ingleses que se dirigieron a aquella región y fueron apoyados por los reyes Hakon el Bueno (938-961), Olaf Trygvason (995-1000) y Olaf el Santo (1014-1030). En 1148, Drontheim fué constituída sede metropolitana, y hacia el fin del siglo xn el cris– tianismo había ya arraigado en la nación (17). San Wilfrido llegó a Frisia hacia el fi79 y predicó por un año; seis años más tarde predicó también San V✓igbert, pero con pocos resultados, por la oposición que encontró en el rey Radbodo (G::lü- 719). San Willibrordo, monje benedictino, fué el verdadero após– tol de los frisones. A los treinta años de edad desembarcó con once compafieros en Katwijk, en el año fi91, y fué luego a verse con Pipino de Heristal, a fin de obtener de él ayuda para la empresa que intentaba. Después de haber recibido la debida misión del Papa I, empezó con celo la predicación, y en poco tien1po obtuvo numerosas conversiones. El 21 de noviembre dt, fi95, Ser– gio 1 le consagraba en Roma obispo de los frisones. Vuelto al cam– po del apostolado, estableció su sede en Utrecht. Después de fe– cundo apostolado, murió el 7 de febrero de 739. 563. Conversión de los pueblos de Europa Oriental. - En la evangelización de los pueblos eslavos trabajaron misioneros lati– nos y bizantinos. El emperador Heraclio (fü0-fi41) obtuvo misio– nc,ros de Roma que predicaron el Evangelio a los croatas, bauti– zando al príncipe Porga y gran parte de su gente. En el siglo IX había ya sedes episcopales, que fueron más tarde destruídas. San Ladislao, rey de Hungría, hacia el 1095, conquistó una parte de la Croacia y erigió el obispado de Agram. Los eslovenos de Carintia, de Carniola y de Istria fueron evangelizados por la acción com– binada de los obispos de Pasau, Ratisbona, Salzburgo y Aquileya. San Vigilio U 784) envió misioneros al duque católico Chietmar y lo mismo hizo Arno (t 821) de Salzburgo. A los servios, que habitaban en la actual Servia, Bosnia, Her– zegovina, Montenegro y Dalmacia oriental, en el siglo vn, el em– perador Heraclio (fi10-fi41) les obligó a abrazar la fe, que aban– donaron en el 827, cuando se libraron del yugo de Bizancio. El em– perador Basilio, en el 868, los obligó nuevamente a volver a la fe abandonada. El cristianismo fué introducido primeramente entre los búlga– ros por el contacto con algunos prisioneros griegos. El verdadero (16) KARUP, Gcsch'ichte der Lat. Kirche 1>on Déinemark, Münster, 1863; MÜNTER, Kirchcngcschichte van Diincrnark und Norwcgcn, 1823. (17i K. Msum:R, Die Bckehrung des norwegischen Stammes zur Christentum, lVIünchen, 1855 y 1856.

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