BCCCAP00000000000000000000621

386 P. III.-MISIONOLOGÍA DESCRIPTIVA 531. Importancia.-La importancia y utilidad de la Historia de las Misiones es cosa que fácilmente se comprende. En ella encon– traremos, en primer lugar, una de las pruebas más visibles de que la Iglesia católica es la única verdadera, pues ella sola ha sabido cumplir el mandato de Jesucristo de predicar el Evangelio a todas las gentes. Se excitará, en segundo lugar, nuestro celo por la propagación de la fe y por la salvación de las almas con los ejemplos de tantos misioneros insignes como han trabajado sin descanso en esta glo– riosa y provechosísima empresa. Los mismos misioneros encon– trarán en ella saludables enseñanzas para el ejercicio de su minis– terio, y acerca de los medios que conviene adoptar en las diversas circunstancias, según la experiencia haya demostrado. 532. Su importancia en España.-La Historia de las Misiones tiene trascendental importancia para España, cuyo historial misio– nero, no sólo en el aspecto práctico, sino también en el científico, no conoce igual en el mundo, como atestiguan, entre otros, el Ma– nual de las Misiones del P. Arens, y, sobre todo, la magna Biblio– theca Missionum, de Rob. Streit, «verdadera pirámide de Cheops -dice el P. Leturia-levantada en honor de las misiones y de España» (5). Los documentos para una Historia de las Misiones española::. son de una abundancia abrumadora. Llenos están de ellos el Ar– chivo de Indias de Sevilla, el Archivo de Simancas, el Archivo Na– cional, los Archivos de América y aun muchos de Europa, con to– dos los cuales podría confeccionarse una monumental historia de las misiones españolas ; pero, por desgracia, hay poco hecho toda– vía, fuera de algunas valiosas monografías y del meritísimo tra– bajo del Padre Pastells, S. J., en el Archivo de Indias; y, sin em– bargo, estas monografías y estos trabajos previos de investigación y de catalogación son absolutamente necesarios para la confección de esa historia que están pidiendo los trabajos apostólicos de nues– tros misioneros y la espléndida floración de nuestros misionólogos. La Historia de las Misiones, como toda historia, debe ser obje– tiva, crítica e imparcial, tanto en las investigaciones o colecciones del material, como en la interpretación del mismo. No basta acumu– lar documentos favorables a las propias opiniones o sentimientos; es necesario consultar también las fuentes contrarias, y saber dis– cernir y manifestar, con absoluta imparcialidad, la verdad ob– jetiva (6). (5) Necesidad de fo-mentar el estudio histórico de !as Misiones en Espaüa, en Razón y Fe, 1929, t LXXXIX, p. 101. (6) Cfr. SCUMIDLIN, Einfülirung..., pp. 64-66, 69; PERDAL, Lo studio cte!!e mis– sioni, pp. 93-00.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz