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CAP. VIL-DE LOS MÉTODOS HISTÓRICO-MISIONEROS 379 523. 5. Método político. - Con los grandes descubrimientos geográficos el campo misional se dilata inmensamente; la activi– dad misionera tiene que extenderse a países desconocidos ; Amé– rica y Oceanía se agregan al campo misional de Europa, Asia y Afri– ca; pueblos de todas las razas, de todos los grados de civilización, de mentalidad y lengua muy diversas, exigen nuevos métodos y nuevas formas. A los misioneros les incumbe un triple deber: cris– tianizar_. civilizar y colonizar. Las naciones protectoras de las mi– siones en las tierras descubiertas son España y Portugal. El Papa Alejandro VI, en su Bula Inter caetera, del 4 de mayo de 1943, con– cedía a los Reyes Católicos el derecho de colonizar las tierras que se hallasen más allá de la línea imaginaria trazada del Polo Norte al Sur, cien leguas al Oeste de las Azores y de Cabo Verde. España y Portugal se distribuyeron las nuevas tierras descubiertas, encar– gándose de las necesidades económicas y de la propagación de la fe en sus dominios. Cargaba, además, a la Real Conciencia la obli– gación de enviar misioneros evangélicos a los indios. «Os manda– mos-dice-en virtud de santa obediencia, que así como lo pro– metéis, y no dudamos lo cumpliréis, destinéis a las tierras e islas susodichas varones probos y temerosos de Dios, doctos, intruídos y experimentados, para adoctrinar a los dichos indígenas y mora– dores en la fe católica e imponerles en las buenas costumbres, poniendo toda la diligencia debida en los que hayáis de en– viarn (2). Nuestros Católicos Monarcas ejercieron con actividad y celo el Regio Patronato concedido por los Papas, encauzando desde la Patria los ejércitos de conquistadores de tierras y de almas, luchando con la Cruz y con la espada, organizando las Iglesias nacientes en el Nuevo Mundo. Para su gobierno estable– cieron el Consejo y las célebres Leyes de Indias, monumentos históricos de la influencia misionera de España, madre fecunda de insignes misioneros. Por la brevedad de espacio de que dispo– nemos, no nos detenemos más en este punto. 524. 6. Método moderno.-El método moderno, de palpitante actualidad, es el método católico o universalista, según lo han recomendado los últimos Pontífices: la organización de la Iglesia c,n todos los países por medio del clero indígena. La misión, como tal, tiene un carácter transitorio, imperfecto y embrionario, pu– diéramos decir. La aspiración constante, urgente y rápida debe ser la formación perfecta y jerárquica de la Iglesia para que todas las regiones del mundo gocen de sus beneficios. El método debe ser católico, en cuanto a los infieles, sin excluir a ninguno; en la (2) Cfr. Bu!!. Rom., t. V, 9. 363. Augustae Taurinorum, 1860; P. LETURIA, S. J., Las Grandes Bulas Misionales de A!ejand·,o VI, 1943, en Bibliotheca Hisp. Miss., t. I, pp. 209-251; RICARDO G. VrLLOSLADA, S. J., Acción de !os Misioneros en la América Española, en Rev. Expos. Mis. de Barcelona, 1928, t. I, n. I, pp. 8-16.

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