BCCCAP00000000000000000000613
Capítulo L Educación y cultura social No dejarnos de comprender, que tal vez algún genio atrabiliario, al ver que tratamos de cultura social y por contera de «cortesía», diga que esas ·son « posturas de fuera», amaneramientos impropios de la seriedad religiosa, un como encadenamiento a la vida mundanal. No tratamos de inculcar una cultura mundanal, aunque tratemos de la cultura en el mundo. No queremos que esa cultura sólo sea un prurito de sobredorar la vida y hacerla más brillante y vistosa con falsos hechizos. Aconsejaremos cultura de oro puro y niacizo siquiera sea delicada, y quisiéramos fuese con aquella fineza de rasgos que sólo sabe fraguar y enseñar la verdadera cultura del corazón ... < 1 > Creemos que este pequeño estudio entra igual– mente que las otras partes en el molde de una ver– dadera educación civico-religiosa, por lo cual San Bernardo nos dice: , Debet quisque quantum potest (!) Exteriores motus et a.ctiones corporis !anti sunt momenti in Scho– la Christi ut S. Thomas, doctor non tantum vita se etiam scientia angelicus dicat ac probet esse aliquam virtutem special,,111 quce versetur circa com– positionem motuum corporis exteriorum eornmque moderationem. (Regu– la: generales de civilitate morum, etc., !furo V, P. Nic Lancicii, cap. l.)
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz