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- 407 - Owen, partiendo del principio de que el carác– ter era el resultado de las disposiciones del hombre y de los principios exteriores que en él influyen, deduce que el hombre no es responsable ni de su,:; palabras, ni de sus acciones, a las cuales se ve compelido necesariamente por un impulso interior y por causas exteriores. Los vicios, dice, son errores y enfermedades del alma. Lo que les hace falta es curarlas, nC> cds– tigarlas. < 1 > De ahí se vendría a la doctrina de que nadie peca a sabiendas, y que si alguno es malvado es contra su voluntad. Todo ello está en contra de la libertad humana y de la ley de la responsabilidad. Los vicios son enfermedades voluntarias, y el error, es curable. Es un absurdo el sistema frenológico y la con– ducta de algunos médicos juristas que destruyen, en los criminales, el sentimiento del derecho y de la moralidad. Clasificación moral Dentro de una colectividad se pueden determi– nar otros tipos de caracteres disolventes, v. gr.: di– soluto, levantisco y protervo, que en el adjetivo lle- van su significado. · (1) l. H. Fichte Philos.
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