BCCCAP00000000000000000000613

- 392 - termina la duración de una vida, la índole de su sensibilidad y la medida de su actividad. Por eso, sin caer en el fatalismo ni en el deter– minismo, podemos decir que los temperamentos son tantos como individuos. Sin embargo, se reducen a cuatro: el tempera– mento melancólico, flemático, sangufneo y ner– vioso. o> Pero, ordinariamente, en la constitución de las personas predominan unos elementos orgánicos con perjuicio de otros; de ahí se originan los tem– peramentos mixtos, como nervioso-sanguíneo, o nervioso-linfático, cte. El temperamento más deseable es aquel en que están bien equilibrados todos lo_s componentes ner– viosos con ligero predominio del sistema sensoria/– motor. Para poder vivir bien con los prójimos es pre– ciso tener en cuenta las características de estos temperamentos; lo mismo digo para aprovecharlos. Característica Diremos que el temperamento nervioso es aquel que sirve de base a un carácter enérgico con con– diciones de acometividad y de re_sistencia en el orden psicológico, de la preponderancia del sistema sensorial-motor en el orden fisiológico; con la 1) Otros, partiendo de la base de que son tres los sistemas prepon– derantes, sólo admiten tres tipos de temperamentos: el nervioso, san– guíneo y linfático.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz