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- 382 - Todos sabemos que el tuberculoso confirmado se desnutre y se depaupera rápidamente. Se ha dicho que padece una verdadera aatofa– gía. Por esto se cree que para la tisis está indicada entre otras cosas, como principio básico, una sobre– alimentación ... A primera vista parece ese un dieté– tico racional y de seguro, habrá alcanzado verdade– ros triunfos terapéuticos, ¿pero no habrá dado también resultados opuestos? La ración fisiológica determinada obedece a verdaderas necesidades biológicas ordinarias de un individuo sano y en orden a sus fonciones vitales pe,jectas y bien equilibradas ... Sali_rse de dicha ra– ción será siempre forzar la máquina humana. Ahora bien; un enfermo que se va ahilando como un fideo o ha perdido fuerzas funcionales, no podrá soportar bien con regularidad, ni la ración fijada para un sano con vigor digestivo ordinario. Creemos por esto, que añadir a dicha ración la sobrealimentación es estropear más el funciona– miento de los órganos. Las perturbaciones profun– das de los fenómenos tróficos, ponen al enfermo en muy peores condiciones que al sano, para efectuar el cambio bioquímico de los alimentos. No pudién– dose obrar bien este cambio, el alimento ingerido estorba en los canales interiores, perjudica, mejor dicho, el funcionamiento fisiológico. Se comprende, y lo admitimos, que para con– trarrestar el autofagismo voraz que consume al tísico, se le cié una alimentación sana, nutritiva y

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