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- 364 - rente esta resistencia nerviosa o muscular, de ahí que el cansancio o la fatiga no aparezca en todos en las mismas condiciones y en el mismo punto de esfuerzo... La sensación de la fatiga tampoco sigue propor– ción aritmética ni geométrica con la excitación tó– xica, porque si haciendo un esfuerzo nos sobrepo– nemos al cansancio, cesa la sensación de fatiga, se excita el sistema nervioso y aparecen nuevos recur– sos energéticos. El fenómeno de que, al parar en el trabajo sobre - excitado durante el cual no se sintió la fatiga, se experimente mayor aplanamiento y postración, obedece a que la fatiga objetiva fué en aumento en todo el tiempo del esfuerzo realizado. Ya hemos indicado que las primeras señales de fatiga no acusan agotamiento de fllerzas, sino un aviso providencial de la conveniencia de cesar en el trabajo ... La cultura físico-psicológica reclama atender este aviso antes de que sobrevengan daños al sistema nervioso. Volvemos a repetir, que los caracteres hipocon– driacos, histéricos, perezosos, etcétera, exageran la sensación de la fatiga, fallando erróneamente sobre el malt;star y decaimiento. En este caso necesitamos violentarnos para continuar el estudio y el tra– bajo < 1 >. Advertimos, empero, con Golscheider, que el , (1), Nótese que no se trata de evitar la fatiga, que es base de toda grande empresa, sino de evitar el agotamiento y regular el trabajo.

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