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- 348 - Práctica a) Usemos en tiempos debidos las lociones o lavados de la cabeza, de la cara, de las orejas, de los brazos, de los pies y de todo el cuerpo. El aseo y la limpieza no están reñidos con la piedad ni con la moral. No nos contentemos con la ·simple loción de la mañana, debe hacerse lo propio siempre que se note alguna señal de suciedad; ni debemos olvi– dar el baño general, para lo cual cada Comunidad debe ten.er su cuarto de baño, a ser posible, y en todo caso una ducha. La vida social sería imposible casi a no guardar el aseo debido. Causaríamos repugnancia en lugar de atraer; pero tampoco debe exrederse, v. gr.: en los baños, porque sustraen mucho calórico; sobre todo las duchas fuertes fatigan los nervios y produ– cen a veces desastrosos efectos. b) El aseo consiste especialmenta en la aten– ción a un sinnúmero de pequeñeces aparentes: el fregar un piso, el quitar el polvo a una silla, el limpiar una estera; pero el resultado general de todo es una atmósfera de bienestar. No solamente debe tenerse cuidado del aseo personal, sino de toda la casa o convento. Donde haya impureza, debe lavarse y librarse de ella la Comunidad. e) Téngase mucho cuidado de cubrir y segar losagujeros y baches de los patios por ser criaderos de insectos transmisores de gérmenes morbosos.
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