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- 332 - a la formación de charcos en el exterior y de balsas y pantanos en el interior, son abundantes en micro– bios y los ceden con facilidad a la atmósfera. Los terrenos arenosos compuestos de sílice y materias orgánicas no son higiénicos, porque gene– ralmente las lluvias desenvuelven en ellos miasmas palúdicos < 1 >. Téngase muy en cuenta que, corno dice el doc– tor Saffray, e! suelo juega un papel considerable en la producción del germen de m'..!chas enfermedades epidémicas y en especial del cólera y tifus. Calor Las irradiaciones de los rayos solares dan lugar a la formación de la temperatura < 2 ). La radiación solar apenas calienta el aire direc– tamente porque el aire tiene un poder de absorción o emisivo muy débil. El caldeamiento atmosférico se verifica por el contacto del aire con el suelo cal- (1) Las lluvias arrastran los gérmenes bactéricos del aire como arras– tra el polvo atmosférico, y con esto disminuye considerablemente el nú– mero de bacterias, pero después, de evaporada el agua de lluvia crece el · número de gérmenes para decrecer cuando empieza un calor intenso. A503 metros de altura son pocos los gérmenes que se encuentran en el aire, a 2.000 desaparecen por completo, según Miguel. , (2) De tres fuentes procede el calof que obra sobre nuestra atmósfera. El nucleo terraqueo, las estrellas y el sol; pero ni el calor propio de la tierra transmitido por el fuego y calor central a las primeras capas por conduc– tibilidad, ni la radiación estelar o de los astros, llega a influir de una ma– nera sensible en el estado térmico del aire ambiente. La única causa ver– dad del caldeamiento atmosférico, es el sol.

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