BCCCAP00000000000000000000613

- 318 - tal vez sea la causa de muchas enfermedades en tos conventos. Es una cuestión no definida y que cada fisiólogo expone a su talante más o menos acertado, la ra– ción de aire que cada día necesita el hombre. Lo más exacto parece ser el cálculo siguiente: · El hombre respira poco más o menos catorce veces por minuto, 840 veces .por hora, W.160 al día. En cada inspiración < 1 > se introduce e'n el pul– món, como medioHtro de aire, resultando que para cada minuto necesitamos 7 litros, para cada hora 420 y para cada día 10.080, o lo que es igual, algo más de 1Ometros cúbicos en 24 horas. La expiración < 2 ) tiene por ob_ieto la expulsión de aire ya viciado que ha servido en la respiración. La capacidad pulmonar no es lo mismo que ca– pacidad vital del pulmón. La primera se refiere a la cantidad de aire que pueden contener los pulmones. La segunda a la cantidad que puede introducirse o expulsar de una vez... De la diferencia nace el aire de residuo que queda en el pecho, equivalente a 2 litros y medio próximamente, y el aire de reserva igual a la diferencia entre una expiración ordinaria y una violenta.. < 3 J El aire expirado contiene un 5 por 100 de ácido 1) Del griego lit dentro, y spiro, soplar. 2) Del griego ex fuera, y spiro, soplar. 3) El aire expirado, sea cual fuere la temperatura exterior, está casi tan caliente como la sangre, es decir, de 36" a 40° 0 • El inspirado e~ el vital que contiene las 21 partes de oxígeno por 100.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz