BCCCAP00000000000000000000613

- 3H)– Capítulo II. C u I t u r a h i g i é n i e a ( 1¡ La higiene puede ser pública o·privada. La pri– mera da reglas para la preservación de las enferme– dades que se originan de la aglomeración de mu- chas personas. . Esta higiene hemos de guardarla en los centros donde nos reunimos para orar, hablar, comer, pa– sear, etc. La higiene privada, que tiende a conservar la salud ~n cada individuo, la hemos de procurar en la persona, en la celda, en los objetos que usamos, etcétera. La guarda y conservación de las reglas de hi– giene en público y en privado es señal de la esti– mación personal, de la propia dignidad y del respe– to que debemos a nuestros hermanos. Se requieren como elementos de higiene: a) Aire sano, y por eso hay que renovar fre– cuentemente el de los lugares de reunión y el de los cuartos. b) Habitación bien orientada, con suficiente luz natural, sobre todo para el trabajo manual e int.electual. (!) Ya Moisés había preceptuado al pueblo de Israel buena parte de los preceptos higiénicos que más tarde fueron incorporados a los Códigos religiosos y politicos. Los gentiles de Grecia adoraban la higiene en la diosa Higie. ·

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz