BCCCAP00000000000000000000613
301 - verdadero peligro y no debe acercarse uno a e11·os. Supuesto un alcance en semejante momento, debemos socorrer a la víctima del modo siguiente: Si está en contacto con !os cables, hay que procurar, ante todo, suprimir la corriente, pero dé– bese evitar en absoluto el tocar los hilos o el fulmi– nado < 1 > con las manos desnudas, par.a evitar la transmisión del flúido a nosotros. Tómese un palo o un objeto semejante de ma– dera, o cristal o porcelána, que esté seco, que no sea buen conductor eléctrico, y con él se hará la separación. En su defecto úsense guantes de lana o de caucho, o telas gruesas de lana o seda seca, en último caso pueden utilizarse los propios vestidos si están secos, o ,papeles plegados de modo que formen una capa bastante gruesa y con ellos se apartará el cable o la víctima; de modo que. ni al cable ni·ª la víctima se toque sin ellos durante el contacto supuesto. Hay que procurar también, al coger·ª la víctima, hacerlo tomándola por regiones no húmedas o no cubiertas de sudor. (1) Así se llama a la persona que ha sufrido el accidente. Puede tar– dar mucho tiempo en dar señales de vida, a veces una hora, y, por Jo tan– to, aunque parezca muerto, no hay que abandonarlo. Mr. Witz, profesor de la Universidad católica de Lila (Francia), refiere algunos casos de hombres al parecer muertos por descargas eléctricas, que fueron vueltos a la vida después de hora y media y hasta tres horas de in– cesantes esfuerzos(!). Diremos con Feijoó, que debe absolvérseles debajo de condición, aunque hayan pasado diez o doce horas (2). (1) (Revue des Questiones scient.) (2) Ferreres, n. 111.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz