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- 285 - envenenamiento con estos ácidos, se propina lo más pronto posible una cucharada de magnesia desleída en una taza de agua, repitiendo la dosis hasta que cese el ardor, los dolores y las ansias de vomitar, pero no se les dé ningún vomitivo. En caso de no haber a mano la magnesia, se suplirá con agua de jabón en gran cantidad (media .onza de jabón blanco por dos litros de agua tem– plada o al 6 por 1 OO.) Aguas alcalinas que contengan bicarbonato de sosa. Agua con clara de huevo. En los envenenamientos con alcanfor, arsénico o cianuros se aconsejan vomitivos. Neutralizado el veneno, désele al enfermo tisa– na de linaza u horchata de arroz u otro líquido mu– cilaginoso. Ocurre a veces envenenarse con petróleo. Debe procurarse vomitarlo en seguida y beber con fre– cuencia agua azucarada, tisana de cebada o emul– sión de goma y después leche aguada. El envenenamiento por tomar cicuta en vez de perejil, debe tratarse primero procurando un movi– tivo y luego, si la cantidad de cicuta tomada es grande, tómese una poción yodurada a medios vasos: agua, 300 gramos; yoduro potásico, 6 decí– gramos; yodo, 6 decígramos. También es bueno la tisana de te; para contrarrestar los efectos de la cicuta se aconseja la belladona. Si se bebe aguarrás (esencia de trementina) tó-

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