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- 217 - La actividad corporal y esperitual destruye la substancia química de los elementos corporales, y así destruída, se elimina parte por la respira– ción, parte por la transpiración y parte por la orina. Durante el sueño reposan las funciones espiri- .tuales y las orgánicas dependientes de la volun– tad... sólo obra la parte inferior, como la respi– ración, asimilación, desasimilación, secreciones, excreciones ..... Callan las · pasiones, descansan las funciones mentales,· se calman los dolores físicos ... Así se reparan las fuerzas perdidas en la lucha cotidiana. Por un escaso sueño no puede reponerse el desgaste físico, y de ahí la necesidad del sueño conveniente y proporcionado. · Según las observaciones de Weygand; el influjo reparador del sueño no es igual para todos los trabajos. Hay trabajos que se reparan con cuatro horas y otros que reclaman siete. Los trabajos espirituales o mentales y de me– moria exigen más tiempo. Las horas de este descanso depende de las con– diciones del organismo y de la cantidad y calidad de la fatiga. Por descanso exagerado vamos derechamente a la atrofia y pereza; pero sin descanso regular, no serviremos para los trabajos del día.

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