BCCCAP00000000000000000000613

que son de constitución linfática, rara vez y con cautela debe permitírrseles dichos instrumentos. Las disciplinas de correas, de cáñamo o dé alambre, no deben usarse por más de media hora cada vez. Ni deben emplearse con agitación ve– hemente. El fin físico de este empleo es ex.citar el dolor del cuerpo, debilitar la sensibilidad de los nervios y apagar-el ímpetu de la concupiscencia. Los fisiólogos aconsejan que la percusión se haga en los brazos o piernas o en los hombros. Absténganse siempre de toda flagelación en la parte torácica y en la parte abdominal. Las flagelaciones deben prohibirse a los que padecen del pulmón o del corazón. Ni les conviene a las histéricas, pues en ellas está el sistema nervioso ya tan irritado en su cons– titución, que aun puede resultarles cosa peor, como las excitaciones sexuales con peligro de pecar. < 1 > Debemos tener en cuenta no sólo el no alterar la salud con las mortificaciones, sino, además, el no imposibilitamos para el desempeño de nuestros . deberes. A veces ocurre en ciertos temperamentos que el castigo corporal los vuelve tristes, melancólicos, creando en ellos humor perturbador. En estos casos cuídese de evitar la externa mor– tificación para servir a Dios con alegría. (1) Lo que decimos va escrito por eminencia_s como Antonelli, y en gracia a ellos se nos dispensará la acotación.-Cir. Medie. Past.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz