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- 201 Valores espirituales La piedad aparente abre muchas veces la puer– ta al amor propio. El Apóstol ha dicho: «Reformaos en novedad de vuestro espíritu para que experimentéis cual es la voluntad de Dios buena, agradable y perfecta.,, (Rom., XII, 2.) En esto determina el Apóstol tres grados de excelencia en los actos: lo bueno, lo mejor, lo más pe,jecto. Lo bueno conviene a los que empiezan; lo mejor, a los que adelantan; lo más pe,jecto e3 el punto culminante que podemos proponernos. En los diferentes detalles de la vida religiosa llámase lo más perfecto, respecto a Dio?, lo que le procura mayor gloria; respecto al prójimo, lo que le es más provechoso; respecto a sí mismo, lo que más contraría la naturaleza corrompida. En general, lo más perfecto es lo que más se asemeja al espíritu de los consejos evangélicos en el Instituto en que se sigue y en el estado en que se halla. · Pero io más perfecto ni es absoluto ni es inva– riable; depende de las circunstancias. Hay cosas que son más perfectas para uno y me nos para otro. Esto depenr1e de la diferencia o carácter, ele la oposición que hacen l:1s tentaciones y ele la diversi– dad de las obligaciones. Hay cosas que son más perfectas en un tiempo

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