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- 196 - to» de descubrir y subrayar defectos con refina– miento y placer. Es gran mal no poder tolerar el ajeno. Yo no creería a un apóstol que se sacrificase por la humanidad, si empezaba por no sacrificarse en el círculo de su familia. En bactereología psíquica, el amor propio e,; como el bacilo Everteh en Patología ... Capítulo VIII. Relaciones espirituales No se e:stá exento de la educación aun viviemlo sólo en reclusión. Nuestro cuerpo y nuestra alma son factores que merecen mucho respeto, estima y cuidado. Ol Primeramente, el alma debe usar de la buena cria11za en sus menesteres espirituales. Orar, rezar, mortificarse y emplearse en mil utra:s cosas exigen educación muy cabal y muy fina. (1) En gran parte y aún en el todo de este estudio procedemos sobre la base de la Psicología empírica: ]a unidad substancial del compuesto humano. El problema de esta composición substancial del hombre, es en la historia de la filosofía 11110 ele los müs deba!idos; r,ero la doctrina y filo– sofia católica, desde Aristóteles a Santo Tomás y Escoto, y desele éstos a Liberatore, Sigliare, Urraburu, etc. es que el alma está en el cuerpo en condición ele forma substancial; que la presencia ele nuestro cspíriiu en el cuerpo es como la difusión de los cristianos por el mundo; que el alma es continente y no contenida del cuerpo, especie de atmósfera racional en que el cuerpo vive y que dirige al cuerpo. Heterodoxos l." edic. 1, 187.

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