BCCCAP00000000000000000000613
186 La caridad es la verdadera, la plena y la per– fecta justicia. c 1 > Es el fundamento de la paz y firmeza de h uni– dad superior a toda otra obra. < 2 > Por eso la recomiendan tan de asiento los Sa– grados Libros llegando a decir San Pedro, como si con nosotros solos hablara, que nos amemos no de sólo labio o de palabra sino de corazón y de ver– dad < 3 > como más claramente se lee en la epístola primera de San Juan. < 4 > Es en vano ufanarnos de cristiandad y menos de religión sin esta bella flor, porque el que no ama al hermano que ve y con quien vive ¿cómo ama– rá a Dios a quien no ve? (l. Juan. IV.) Fuera de que este es un mandamiento de Jesús «ut diligatis invicem,: y es también señal y mar– ca de los que pueden preciarse de ser sus discípu– los verdaderos. < 5 > Jesucristo amándonos, es el modelo y tipo que hemos de imitar en la caridad divina. Y según nos declara hermosamente S. Bernardo: el amante Sal– vador nos amó fuertemente, sabiamente y dulce– mente. < 6 > 1 Charitas est verissima plenissima et perfectissima justitia.-San Agust. De Nat. et Grat. 2 Fundamentum pacis, firmitatem unitatis et opera et martirio pne- cedit.-S. Cip. De Bon. Pat. 3 In fraternitatis amore ex corde invicem diligite. I Petr. 1-22. 4 Non diligamus verbo neque lingua sed opere el veritate.-1 Joa. III 18. 5 Joan Xlll-15-35. 6 Dilexit me fortiter, sapienter, et dulciter. Dulciter quia carnem in– duit: sapienter quia culpam vitavit, fortiter quia mortem sustinuit.-Serm. !02. n. cant.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz