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- 168 :.._ No recojas el voto que hiciste ante el altar.. Ni te creas humillado por verte abatido... El diamante no es de menos valor porque se le vea en el barro, ni el polvo vale más porque lo le– vante el viento. Procura lucir como el diamante en el abatimien– to y humilde sumisión, y no te dejes llevar de la vanidad de querer subir, sino que has ele contentar– te con la voluntad de Dios y con el estado en que te ha colocado la Providencia. Ciertamente, que el de tu Superior es lugar más elevado, pero no es, ni más seguro, ni más tran– quilo. c 1 i « Altiorem quippe locum sed non ·tutiorem, su– blimiorem sed non securiorem., (S. Berndo.) C 2 l Quien en lo llano tropieza ¿qué hará en la . ? sierra .... Apenas puedes cumplir con tus deberes de súb– dito y quieres aspirar a Superior? La superioridad no abre las puertas del cielo. La autoridad no te dará derecho a la gloria. En cambio, tu posición humilde es camino adecuado y esperanza más segura de honras eternas. (1) Enrique VI había oido decir que ,eran felices los reyes, y contes– tó: ,Se dice eso porque se ignora el peso de una corona que se lleva dig– namente,)) Diocleciano, después de 21 años de reinado, se retiró a labrar coles en su jardín y no quería trocar esta dicha por la del Imperio. (2) Un solitario aconsejó a un su pariente que no aceptase un Obis– pado. Murió el interesado y aparecióse al solitario, diciéndole: ,Gracias os doy por haberme disuadido del Obispado, pues sabed que hoy seria del número de los condenados, si hubiera sido del número de obispos. S. Fer. Tom. 9 in Reg. Monach. Cap. l.

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