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- 162 - El castigo En el hecho de los castigos no hay que practicar dos medí.das... una para los sujetos de amistad y otra para los menos amigos. No hay que olvidar la. consideración debida a la edad, a los méritos y a la virtud. No debe aprovecharse la hora de la venganza. No cabe otra venganza en el Superior que la del perdón en las injurias y la del amor en las correc– ciones. (IJ Hecha la corrección y el castigo no debe ha– blarse más de la falta. Volver muchas veces al mismo tema, cuando se ha enmendado el culpable es poquedad de corazón o mal humor de carácter. No deben castigar con la falta de hoy las que en otro tiempo quedaron sin castigo. En la corrección como en el derecho hay que reconocer cierta especie de prescripción. El Superior que reclamase los atrasos sería odio– so y en.contraría así medios para castigar a capricho aun después de una enmienda completa, o razona– ble, de la falta. Podrá no obstante, recordarse alguna falla que pasó impune, para convencer de culpabilidad al (1) Cuando Luis XII no era más que Duque de Orleans, desmintió públicamente a Madame de Beausen, hermana del Rey Carlos VIII. Ef Duque de Lorena, Renato, por galantería, salió en defensa de la Princesa y aplicó al de Orleans un fuerte bofetón. Al subir al trono éste, sus amigos y enemigos del de Lorena, le excitaron a vengar aquella injuria,· pero el Rey contestó: ,El Rey no venga las injurias hechas al Duque de Orleans.» Herinosa y real contestación...
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