BCCCAP00000000000000000000609
- 170 -- unos con los otros, aunque sean d~ la su vida errim-propia nación Ó tribu. te. Dichos pueblos, raucherfas ó aduares, no son permanentes, sino que se mue– ven con sus dueñoH que son de vida errante, y solo permanecen en un lugar durnnte el tiempo que en aquellos con· tornos hay raíces silvestres y cacería, (que es de lo que se mantienen), luego se mudan veinte ó más leguas de allí, buscando las espesuras y maleza, tanto porque a!lí abunda de ordinario la caza, como por hallarse más ocultos y escon· didos, para que no den con ellos los mi– sioneros, cuando ealen á buscarlos, y re– ducirlos á vida socia ble, política y cris– ti&na. Como no tienen vida sedentaria, sino errante, no saben de agricultura, ni jamás por lo común (á exc6pción de los Caribes), siembran maíz ó yuca, que es el parí ordinario de la tierra; y las tri– bus que lo siembran, no lo gastan en pan, (porque no lo usan) y todo lo que cogen lo reducen á bebidas, al modo de la cerveza, con que se emborrachan. Pe– ro la mayoría d·e las tribus que son mu– chas, no siembran cosa alguna, porque todo su mautenimiento pende del arco y flechas con que cazan ó pescan, y de algunas raíces y frutas silvestres, de que hacen bebidas para embriagarse. So:c muy flojos, perezosos y araganes, dados á la ociosidad y muy amantes de la li– bertad cerril, como las fieras de los Su salvajis!llomontes: andan desnudos y en la misma conformidad, que salieron del vientre
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz