BCCCAP00000000000000000000609

- 146 - r.-, .:.s:-.:.s:- S:-.:.S:-.:.S:- .:&.:& S:--:S.--:S.--:S.-.:S..:..~ na misión, ofreciéndose para lo mismo el El P. Guadal- hermano Fr. Alonso de Vélez; pero ni, ·canal. uno ui otro pudo lograr su pretensión, porque la cruelísima pe'lte que aquel afio se encendió en Andalucía dejó á la Pro– vincia~ tan falta de· religiosos, que no se atrevieron los prelados á que saliesen de ella á misión alguna, quedando con esto el corazón del P. Fr. Diego sobre– manera mortificado, porque deseaba mu - cho la conversión de los infieles. Con este deseo vivió toda su vida, has– ta que por último la finalizó ~n 1674 er:. el convento de Sevilla, donde murió en el sefior lleno de merecimientos muchos como diremos, cuand9 escribamos su vi– da, que por no haber muerto en el actual ejercicio de la misión no la escribimos aquí. Los demás religiosos de esta mi– sión murieron también santamente con mucha opini<'m de virtuosos; el último fué Fr. Andres de Sevilla, mi pariente, que yo alcancé, traté, y conocí muy bieu, y aun fué mucha parte para que lograse yo la fortuna de salir de las cautelosas ondas del siglo y lle~ar el felicísimo puer– to de la religión, porque _sus consejos, santa conversación y religioso atractivo · fueron eficaz motivo para determinación tan santa.» De estas palabras del V. P. Isidoro. co– legimos que él escribió la vida de los mi– sioneros nombrados en el capítulo H de La historitt de este lib_ro, las cuales pereci~ron en las estas mis,ones revolucwnes con las demás riquezas que contenía el archivo de nuestras misiones

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz