BCCCAP00000000000000000000510

aun Corregidores. que contestarán esta verdad; en cuyo supuesto, para conseguir nuestros Missioneros algun maiz para los recien convertidos, y para que no les faltea los mismos Indios del Pueblo; con ruegos, cari- cias, y sobre todo pagándoles, y grangeandoles la voluntad con algunos dones, les hacen que hagan todos una siembra_de_Comunidad, cuyos fru- tos se depositan en casa del Religioso; (que siempre _son _escasos, _por la ra- zón sobredicha) y de estos socorre el Religioso las necesidades de los en~ fermos, muchachos, y demás Indios de su Pueblo; y de lo que sobra, y poe- de reservar, socorre las neidades de estos recien convertidos, ernbian- dolo a el Pueblo en dde se col aiiue aunque muchas veces son mayo- res los costos de la conducion, que el valor principal de dichos frutos, no obstante, se socorre en parte tan grave necessidad, ayudando en algo, quando no en todo, a la manutencion de los recien convertidos; lo demás lo suple la industria, o trabajo del Missionero, y las limosnas con que ayu- dan los Fieles Españoles _dlas Ciudades, o Villas más inmediatas a la po- blación, en donde se colocan los Indios recien convertidos: y haviendo, por la suma pobreza en que oyse halla constituida esta_Provincia, _esca- seadose, y aun suspendiendose estas limosnas, suple la Divina Providen- cia,y la industria, y trabajo de los Misioneros, y una Arboleda de Cacao, que sembró el Padre Fray Marcelino de San Vicente en el Pueblo de Mis- sion de San Francisco Xavier, (por no haver otra tierra aparente para este fruto en todas las Missiones) la que oy dia carga el peso del socorro para ayuda de la nianutencion de los Religiosos, costos que se hacen para las entradas a la reducion de los Gentiles, y para vestir, y dei' herramientas a los recien convertidos, (que es uno de los principales costos que ocasionan) Y este dicha Arboleda de Cacao, y les tierras assignadas por su Magestad a estos Indios, ha sido el Quico objeto, que han tenido para pretender (con informes siniestros) quitarnos estos Pueblos, y por el consiguiente destruir todas les Missiones, (que sin esta no pueden mantenerse) cerrando de una vez la puerta pera la conversion de los Indios Gentiles, como el fin se pon- drá pon manifiesto, contra el catholico, y piadoso fin, que mueve a su Ma- gestad, para enibiarnos a estas partes a la reduccion de los Infieles; sin lo- grar los que lo intentan, y han intentado el fin secundario, de que sean afiles estos Indios a la (Real Corone; pues los Pueblos de Indios, que en distintos tiempos hemos resignado, y puesto baxo de la mano, y govierno de los señores Obispos, y Governadores, poniendo Curas Clerigos, que los administren: no se hallará, que hasta aore hayan sido de utilidad algu- na e la Real Corone, ni que hayan contribuido con tributo alguno e su Ma- gestad; antes sí, gravada su Real Hacienda) en mantener a los Curas, que por tiempo han tenido, no por falta de zelo, que haya havido en los Minis- tros sino pon la inutilidad de dichas Naciones de Indios, pues son en este particular, de naturaleza distinta de los demás, y que sin que baste el calti-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz