BCCCAP00000000000000000000506
MISION DE LOS CAPUCHINOS EN LOS LLANOS DE CARACAS 201 El P. Alfonso de Castro consiguió también el fruto deseado de su labor evangelizadora: la formación de un pueblo de gentiles en las márgenes del río Payara, al que dio nombre de San Juan pero cuyo titular fue la Purísima Concepción. Parece ser que ya se inició en 1768 aunque la primera partida de bautismos es del 10 de febrero de 1769. Cuando ya estaba la iglesia a medio construir, una fuertt inundación del río la anegó totalmente. Tenía en 1774 216 almas que 47 aumentaron a 530 en 1777. Con perspectivas más prometedoras fundó asimismo el P. Do- mingo de Campillos, al llegar del Orinoco, otro pueblo con título de San Serafín de Montegranario, en el sitio de Atamaica, denomina- ción del río de este nombre. Los indios eran otomacos y guaranaos y, no obstante haberse comenzado en 1768, contaba ya en 1770 con un porcentaje de 500, que disfrutaban de buenos terrenos. Pero los mu- chos trabajos y necesidades sufridas por el religioso, debilitaron nota- blemente su salud. Para recuperarla se retiró a la villa de Todos los Santos de Calabozo donde falleció el 15 de diciembre de 1769. Para suplirle fue enviado el P. Luis de Sevilla, de no muy buenas cuali- dades para misionero." Sin que sepamos la causa, esta misión se ex- tinguió antes de 1774. Contemporánea a las citadas fue la fundación de Camaguán, a la que el fundador efectivo, P. Tomás de Castro, dio por título Santo Cristo de la Humildad y Paciencia de Camaguán, sita en las márge- nes del Portuguesa y jurisdicción de Calabozo. Por dos veces se había intentado esta fundación: la primera en 1690 con título de San Bue- naventura, y la segunda en 1749, cuyos moradores fueron llevados a Guatarama y luego echados de aquí por orden del gobernador. Un negro logró permiso en 1767 para reunir los indios que andaban dis- persos y poblanos de nuevo en Camaguán; incluso consiguió se de- signase un sacerdote que los atendiese. Pero bien pronto, en los primeros meses de 1768, fracasó todo aquello; en vista de lo cual, para que los indios allí congregados estuviesen atendidos espiritual- Caracas, 254, y Archivo Arquidiocesano de Caracas, Capuchinos). Por eso Martí, 1. c., considera al P. Fernando de Sevilla como su fundador efectivo, éste llegó a La Guaira a mediados de diciembre de 1773. 47. Estado de la misión de los PP. Cortes (1770), Grazalema (1774) y Benaocaz (1777); MARTI, Libro personal, ff. 296-98. 48. Estado de la misión por el P. Cortes (1770); no debe confundirse esta fundación con la de San Rafael de Atamaica.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz