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-1 . , e l- - e - . - o n e o n n l- n el a, es ad MISION DE LOS PP. RECOLETOS —CAPITULO II 235 de Santo Tomás de Guayana; entraron en ella sin la menor resistencia, PUCS los indios estaban todos muy descuidados oyendo la Santa Misa, y la primera señal de guerra fué ver arder la iglesia. Terminó la Misa el venerable P. Fr. Andrés López (1), que siempre había clamado a Dios que recibiera su vida por la salvación de aquellas almas, y cuando ya estaba comenzada la lucha en la plaza, salió con su Santo Cristo y empezó a predicar con esforzado fervor. Recibió primero un balazo en una pierna, y sin hacer caso de la herida prosi- guió con más espíritu exhortando a sus indios a la defensa, hasta que un sacrílego Caribe le (lió un fiero golpe de maca- na en la boca, diciéndole: Calla y no prediques de balde, y cayó aturdido al suelo. Para entonces ya habían muerto tres soldados que le servían de escolta y quince (le los indios infie- les. De los Caribes llegaban a treinta los despedazados, pero como era grande el número de éstos, viendo los cristianos muerto a su Pastor, todas las ovejas dispersas buscaron su se guridad en la fuga. Los Caribes saquearon el pueblo, y vien- do que el religioso aún estaba vivo cuando le quisieron quitar el hábito, (liéronle otro fiero golpe en la cabeza, colgándolo desnudo de un árbol antes que expirase, y encendieron fuego debajo para acabar con él. Pero su santo cuerpo Permaneció libre (le la voracidad (le las llamas, habiéndose hallado des- pués (le ocho (lías sin lesión alguna de fuego; de manera que hemos de creer que la bondad divina aceptó el sacrificio que t e su vida hizo aquel fervoroso Misionero, y que su alma, pu- rcada en las llamas del divino amor y de los prójimos, voló triunfante a los cielos. Sucedió esto a principios del año 1734. 12. Invitados por el señor Gobernador de Cumaná D. Carlos Sucre, se reunieron en Santo Tomás (10 Guayana los Superiores de los Franciscanos de Píritu, Padres Jesuítas del Alto Orinoco y Capuchinos del Caroní y redactaron el docu- mento "Concordia" (2), en el cual se fijan los límites de las tres Misiones, señalando a los Franciscanos de Pí rit u toda la cuenca del Caura. Esta concordia fué aprobada por Real Cédula (le 16 de abril de 1736. Casi al mismo tiempo que se celebró esta reu- (1) Este V. Religioso era de Cubilas de Orbigo. (2) Véase nuestro torno II, pág. 199.

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