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MISION DE LOS PP. RECOLETOS.—CAPITULO II 231 10. El año 1724, el P. José de Vega fundó a Santa Rosa de Ocopi, en el lugar donde tenían reunidas provisionalmente siete familias Chaimas, que sirvieron de base a la fundación. Esta noticia del P. Caulín está confirmada en la relación que el P. Joaquín de Arenys, Capuchino, hizo en 1842 al hacerse cargo de esta parroquia y comenzar el libro de gobierno. Dice así (1): "No hallando, al hacerme cargo de esta parroquia, ni libro de gobierno ni algún otro documento perteneciente al Archivo parroquial, a excepción de UnOS cuantos cuadernos comenzados el año 1828, que contienen algunas partidas de bautismos, casamientos y entierros, mc ha parecido conveniente, al comenzar este libro de gobierno, dar una breve noticia, a proporción de las escasas que yo he podido conseguir, del estado da la parroquia, desde su fundación hasta el día 17 de sep- tiembre de 1842, y es como sigue: Fundó el pueblo de Santa Rosa de Ocopi el P. Misionero Fray Jo- sé de Vega, Religioso Observante, en el año 1724, con un corto número de familias indígenas, de nación Chaimas, siendo Gobernador de Cu- maná don Juan de la Tornera. En breve tiempo recibió la nueva po- blación un incremento extraordinario de familias indígenas, atraídas de la bondad y sinceridad verdaderamente columbinas del Padre, su fundador, asi como también por su ventajosa situación en un terreno sano, alegre y despejado, abundante en aguas dulces y cristalinas, dilatados palmares de moriches (hoy no existe ni una sola mata), te- rrenos fértiles para sembrar en todo el año los frutos que produce el país; de suerte que poco después de su fundación se puso en compe- tente número de familias, las más de ilación Chaima, y las restantes Guaraunos, Cores y Buacas. Se conservaron siempre muy amantes del Misionero y bastantemen- aplicados a las cosas del culto divino, pero nunca llegaron a ser tri- butarios. Se avecindaron también algunas familias españolas, por te- ner en todos cuatro vientos abundantes pastos para ganado vacuno y caballar, de que fundaron muchos y crecidos hatos. Habiéndose retirado el P. Vega por su edad enteramente avanza- da, le sucedió en la administración espiritual el P. Fi-. Benilo de Puen- tes, y a éste el P. Fr. Bernardo Rivero, el cual fabricó una buena igle- sia, con hermosos retablos. Continuaron los PP. Misioneros Obser- vantes en la administración hasta 1813, en cuyo tiempo se retiró el P. José TomAs Catalleria, a causa de los trastornos que produjo la Gue- rra de la Independencia. A la salida del P. Misionero entró a administrarla, por un corto tiempo, un señor clérigo barcelonés, llamado José Manuel Montes de (1) Esta copia nos la facilitó el Pbro. J. M. Guevara Carrera.

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