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MISION DE GUAYANA.—CAPITULO IV 199 "El Rey.—Por cuanto Fr. Francisco del Castillo, de la Orden de Son Francisco, predicador y Misionero Apostólico de las nuevas con- versiones de los indios Piritus, Palenques, Guaribes, Cumanagotos, Caribes y otros gentiles de la provincia de Cumaná, me ha representa- do haberse celebrado y otorgado en la ciudad de Santo Tomás de Guayana, en 20 de marzo de 1734, Concordia por los Religiosos Mi- sioneros de la referida Orden de San Francisco, Jesuitas y Capuchi- nos, que residen en las Misiones y conversiones de las riberas del rio Orinoco, con la intervención de don Cai'los Sucre, mi Goberna- dor de la referida provincia de Cumaná, en que haciendo relación de haber reducido los expresados religiosos de San Francisco, con el fervor y celo de su predicación, mucho número de indios, y forma- do de ellos veintidós pueblos, con los erigidos de esta banda del men- cionado río Orinoco, en que entraron a ejercer su Instituto apostólico en virtud de mi Real licencia, y no haber quedado en ella más indios que convertir, deseando satisfacer su infatigable anhelo, concordaron y convinieron los expresados Religiosos Misioneros con los Capuchi- nos y Jesuitas, pudiesen predicar y extender el Sagrado Evangelio en la otra banda del referido río, señalándose unos y otros el sitio donde habían de ejercer sin confusión su sagrado empleo; y que para que tenga perpetua estabilidad y fuerza lo acordado entre las menciona- (las tres religiones, inc suplicaba fuese servido confirmar en todo y por todo la citada Concordia, cuyo tenor es como sigue: "En la ciudad de Santo Tomás de Guayana, en 20 días del mes de marzo de 1734 años, el señor coronel don Carlos Sucre, Gobernador y Capitán general de estas provincias y la del Dorado, y las demás des- cubiertas y por descubrir del río Orinoco, de la Nueva Andalucía, Nueva Barcelona, sus costas y presidios, por el Rey Nuestro Señor, convocó y juntó a estas Casas Reales, Morada de S. S' al Rvdo. P. José Gumilla, de la V. Compañía cíe Jesús, Superior de la Misión de Jesuitas del Orinoco; a los RR. PP. Tomás de Santa Eugenia, Fr. Antonio de l3erga y Fr. Benito de Moya, de dicha Sagrada Religión de Capuchi- nos y Misioneros apostólicos del Caroni; al Rvdo. P. Fr. Francisco de las Llagas, (le la Regular Observancia de N. P. San Francisco y pre- sidente de la Misión de los Misioneros de Píritu; y a los RE. PP. Fr. latías García, Fr. Francisco Ledesma, Fr. Lorenzo Algaba y Fr. Ber- nardino Camacho, de la dicha Regular Observancia y Misioneros A- postólicos de las conversiones de Píritu. Y estando juntos y congregados sus PP. RE., su Señoría les pro- puso y dijo: Que estando para pasar a esta provincia de la de Cuma- ná, así por la novedad del quebrantamiento de paz, cometido por la nación Caribe, con grave ruina espiritual de los indios convertidos y desacato (le los templos, como de la ejecución de algunas Reales Cé- dulas, y siendo informado del mucho número de indios que hay que convertir en este río Orinoco, de distintas y diversas bárbaras riacio-

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