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MISION DE LOS CAPUCHINOS EN GUAYANA 243 Sobre este fin y discurriendo sobre qué sitio sería a propósito se– gún reales leyes, se eligió para ello éste de Aupata (sic), por haberse reconocido ser de las calidades, requisitos y donde han vivido algunos de dichos indios que con lo demás se han de poblar. Con que, habiéndose tomado posesión de él en nombre de Su Majestad y el dicho P. Prefecto por parte de la misión, se pasó muestra de las familias de indios poblado– res y se hallaron en todos los siguientes hombres, mujeres, muchachos, etc. (pone a continuación la lista de todos y se añade): Con lo cual se acabó esta matrícula que se compone de 179 indios. Que S.S. hizo una gran plática sobre que se conserven con lealtad como habían ofrecido, procurando hacer buenas casas, labores y lo demás que les fuere instruyendo y avisando el P. Prefecto, a quien habían de acu– dir, y dichos indios, principalmente los capitanes y mayores, pidieron con muchas súplicas que cuanto antes se les pusiese religioso y que les fuese enseñando a ellos y a sus hijos, y Su Señoría lo ofreció así y el di– cho P. Prefecto bautizó todos los párvulos siendo padrino S.S., y dejándo– los consolados y dispuestos en la mejor y más posible forma que para ahora se ha podido, se concluyó esta diligencia, de que doy fe. - Don Agus– tín de Arredondo. Ante mí, Manuel González, escribano. En el sitio de la Ceiba, en 18 de marzo de 1728, el señor Teniente de Navío, Don Agustín de Arredondo, gobernador y capitán general de esta provincia e isla de la Trinidad por el rey nuestro señor, con asisten– cia de el R.P. Fray Benito de Moya, Prefecto actual de las misiones de esta provincia, Su Señoría, en virtud de lo que queda expresado antece– dentemente y habiéndose elegido este sitio para hacer el otro pueblo, se tomó posesión de él en la forma acostumbrada y se matricularon los indios pobladores, y se hallaron los siguientes ( se pone la lista de todos y se dice luego): Con lo que se acabó esta matrícula que se compone de 314 indios, a quienes Su Señoría hizo una gran plática sobre que se conserven con lealtad como habían ofrecido, procurando el hacer buenas casas, labo– res y lo demás en que les fuese instruyendo y avisando al P. Prefecto, a quien habían de acudir, y dichos indios, principalmente los capitanes y mayores, pidieron con muchas súplicas que cuanto antes se les pusiese religioso, y Su Señoría se lo ofreció así y el dicho P. Prefecto bautizó todos los párvulos, siendo padrino S.S., y les dejó esta diligencia. - Don Agustín de Arredondo. - Ante mí, Manuel González, escribano.

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