BCCCAP00000000000000000000219

188 FUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA diesen, rompiendo aun con otras más dificultades de otros contratiem– pos que se les han ocurrido. Y en el ínterin que esperaban algún consue– lo con la venida de nuevos obreros, les ha venido el desconsuelo, que cuatro que llegaron a Cádiz y entre ellos uno que de las misiones, se ha– bía ido por fin de hacerlos venir, en lugar de pasar a las misiones, fue– ron restituidos a su provincia: que con lo que se ha adquirido de noti– cia de los RR. PP. de Píritu, de que los misioneros recién llegados vi– nieron costeados de su misma Religión, se deja conocer la esperanza de consuelo que pueden tener. Y si esto más alegado no es suficiente para que los misioneros se puedan volver, sírvase V.S. Ilma. poner el reparo del modo como está mirando esta isla que con añadirle que le aseguramos los misioneros que siempre la estamos mirando que se va más deteriorando. Y de modo es que tenemos hecho el reparo que parece ha de venir a parar a lo que es– tá la Guayana, y que bien se compondrá ésta dependiendo como depende en un todo de aquélla y con eso que tales esperanzas se prometen para que tenga con acierto misión. V.S. Ilma. seguramente asentirá que se pue– dan volver los misioneros, y más que aun se hallan precisados a el tal hacer; por lo cual, atento todo lo que queda hasta aquí alegado con lo demás que subsiste, que se podía alegar, como se da por asentado que la alta compreensión de V.S. Ilma. lo tiene muy presente: que en su– ma se reduce que no hay justificada causa ni razón que pueda impedir la vuelta de los misioneros, como queda dicho, porque no la impide el haber de pasar a Guayana, ni el haber dado informe el Sr. Gobernador, ni haber dejado de cumplir sus años de misión, que habían de ser las causas y razones que más fuerza había de hacer para podérselo impedir, las que no subsistiendo, como no subsisten, V.S. Ilma. será servido que– darse desde el día de la fecha en adelante del encargo, del cuidado de todas las almas de estas misiones, que sus misioneros dende luego se descargan de él con la protesta que hacen de no querer más atender a tal cuidado porque tienen voluntad de restituirse a los reinos de España y con la mayor brevedad que posible les fuere, por lo cual de su parte se lo encargan, ruegan y suplican a V.S. Ilma. sea servido cumplirlo y de parte de Su Majestad se lo requieren, y no sólo una vez sino cuantas ne– cesarias fueren, con lo de que los trastes de la santa iglesia y sacristía de las misiones y de las casas que habitan los misioneros sean distribuidos conforme perteneciere; de modo que lo que se hallare ser de Su Majestad, se quede por Su Majestad, y lo que se hallare ser de los indios, se quede por los indios, y lo que se hallare pertenecer a la Religión, se entregue

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz