BCCCAP00000000000000000000219

MISION DE LOS CAPUCHINOS EN GUAYANA 187 ceder que no obsta por la imposibilidad que por sí tiene la misma Gua– yana de poder tener misioneros como el noto facto es ser así comprue– ba sin ser necesaria más comprobación, y caso negado obstaren las ra– zones antecedentes para su libre libertad de poderse volver los misione– ros con esta otra de haber dado nuevo informe a Su Majestad, que Dios guarde, el Sr. Gobernador actual del presente gobierno, se ha de conceder que tampoco obsta porque consta que el informe fue con las circuns– tancias de pagar su demora los indios, quedando agregados al patronato real y quedando los mismos misioneros por sus curas, que como de esto quedan ya iniciados por S.M., no se puede ni debe presumir que para tal los habilite, supuestos los fundamentos tan irrefragables que tiene para hacerlo, como dice S.M., "de no haber ejemplar como porque en la es– trechez de su Religión no se encuentra título ni motivo para ello sin la– cerar el santo instituto de su pobreza". Y caso negado obstasen, con es– ta otra razón de que los misioneros para poderse volver, habían de ha– ber estado en las misiones los años que las reales leyes tienen dispuesto: se dice que tampoco obsta porque tienen cumplidos diez años con diez meses y más días, sin que hayan faltado en el ejercicio de tan sagrado empleo como está público y notorio. Y caso negado que lo hasta aquí alegado no tuviera eficacia para que los misioneros se pudieran volver, sírvase V.S. Ilma. poner la aten– ción a lo que está mirando y tocando con las manos en la ocasión pre– sente, que se halla en estas santas misiones, que con eso hallará que cuatro pueblos que contienen y entre éstos más de mil y doscientas al– mas, y con la distancia de más de tres leguas el uno del otro que están si– tuados, con la dificultad de poderse comunicar y asistir los misioneros unos a otros por los ríos que median y la frecuencia de las muchas aguas que tiene esta isla, y con la circunstancia que ni una sola familia de es– pañoles, negros, mestizos ni mulatos habita en dichos pueblos, y que la distancia de éstos son diez leguas que se han de hacer por mar, sobrea– ñadiéndose que uno de los pueblos tiene su situación a un cuarto de hora del que con correr los tiempos de vivas guerras es materia repara– ble y más con el ádito de las avenidas de los indios guaraúnos del Ori– noco, que ha habido ocasión que entre los cuatro pueblos pasaban de quinientas personas las que se hallaban de este gentío, que con el repa– ro de V.S. Ilma. a esto que está mirando, sabrá su alta compreensión dar la ponderación que pide; mayormente circunstanciándolo con lo de ver que cuatro misioneros, divididos uno en cada pueblo, lo han todo sobrellevado hasta la fecha con la atención que estas almas no se per-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz