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-170- CAPITULO XX Sigue la misma materia sobre «El misionero y la oración» l. 0 La oración eucarística.-2. 0 Devoción al Sa– grado Corazón de jesús.-3. 0 La devoción del misionero hacia la Santísima Virgen y San Jo– sé.-4. ° Culto apostólico a San Miguel y a los Santos Protectores. l. 0 La oración eucarística.-Si el nuevo mi– sionero me preguntara cuál es el mejor método Je ora– ción y el ejercicio más a proposito durante su delicado aprendizaje, yo le aconsejaría sin dudar ni un momen– to, que se acostumbrara a recogerse con frecuencia a los piés de Jesús Sacramentado, es decir, le aconseja– jaría la oración eucarística. Y la razón es, que así como el misionero católico es el continuador de la vida apostólica del Redentor, así también debe ser el más exacto representante de la vida eucarística de Jesús. Frecuentando las visitas al santo Tabernáculo y dirigiendo con fe nuestra mirada a través de las puertas de la divina Prisión, van apare– ciendo lentamente y una tras otra, con gran sorpresa nuestra, todas las analogías y semejanzas que existen entre nosotros y Jesús, entre la soledad y el silencio de su cárcel y de la nuestra, entre el abandono y des– precio con que los hombres nos miran a El y a noso-
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